Puntos Clave
- Estudios de 2025 confirman que la turbulencia en aire claro aumentó, con picos en corredores del hemisferio norte.
- Entre 2009 y 2024, aerolíneas de EE. UU. reportaron 207 lesiones relacionadas con turbulencia en vuelo.
- Modelos indican +9% invierno y +14% verano por cada 1°C de calentamiento en rutas del Atlántico Norte.
(NORTHERN HEMISPHERE) Un nuevo conjunto de estudios y datos publicados en 2025 confirman que los vuelos comerciales enfrentarán una mayor frecuencia y gravedad de episodios de turbulencia en aire claro durante las próximas décadas, impulsados por cambios en la atmósfera vinculados al calentamiento global. Investigaciones recientes, incluidas las del University of Reading presentadas en agosto de 2025, muestran aumentos ya detectables en rutas clave del hemisferio norte y proyectan escenarios en los que los eventos más severos pueden duplicarse o triplicarse en rutas transoceánicas si las emisiones siguen elevando las temperaturas globales.

Estas conclusiones afectan a pasajeros, aerolíneas, reguladores y servicios de búsqueda y rescate, y también plantean preguntas sobre seguridad, costes operativos y la necesidad de respuesta política coordinada.
Qué cambia, por qué ocurre y qué pueden hacer las partes interesadas
Los hallazgos responden a tres preguntas básicas:
- ¿Qué está cambiando?
- La probabilidad de sufrir turbulencia en aire claro se ha incrementado de manera apreciable desde la década de 1980, con algunas regiones registrando subidas entre 60% y 155% en frecuencia de turbulencia.
- ¿Por qué ocurre?
- El motor central del cambio son alteraciones en la corriente en chorro y en los gradientes de temperatura en la altitud de crucero (alrededor de 10–12 km).
- Aumentos de calor en la tropósfera superior han modificado los contrastes térmicos entre latitudes y la estructura de las corrientes en chorro, incrementando la irregularidad del flujo atmosférico.
- ¿Qué pueden hacer las partes interesadas?
- Se requiere una respuesta basada en pronósticos mejorados, cambios operativos y, a medio plazo, reducción de emisiones globales para evitar escenarios más extremos.
Datos recientes y cifras clave
- En 2025, la University of Reading y otros grupos académicos publicaron análisis que muestran un aumento global en la severidad y la frecuencia de la turbulencia en aire claro, con picos más altos en el hemisferio norte y en corredores transatlánticos y transpacíficos.
- Estudios presentados entre mayo y agosto de 2025 señalan que en algunas rutas la probabilidad de eventos severos puede multiplicarse por dos o por tres en las próximas décadas si las temperaturas suben 2°C respecto al periodo preindustrial.
- Entre 2009 y 2024 se reportaron 207 lesiones en vuelos comerciales de los Estados Unidos 🇺🇸 causadas por turbulencia.
- En el Atlántico Norte, modelos climáticos sugieren aumentos de turbulencia moderada de 9% por cada 1°C de calentamiento en invierno y hasta 14% en verano.
- Regiones como Norteamérica, Atlántico Norte, Este de Asia, Oriente Medio y Norte de África han mostrado incrementos en la frecuencia de turbulencia entre 60% y 155% desde décadas pasadas.
- En 2020, la incidencia de eventos severos sobre el Atlántico Norte fue 55% mayor que hace cuarenta años, y sobre Estados Unidos aumentó 41%.
Mecanismos físicos: por qué la turbulencia crece
La turbulencia en aire claro emerge con mayor frecuencia cuando hay cambios bruscos en la velocidad o dirección del viento a altitudes de crucero. Estos cambios están asociados con la dinámica de la corriente en chorro, bandas de viento muy rápidas que fluyen de oeste a este a gran altura.
- El calentamiento diferencial entre trópicos y latitudes altas altera el gradiente térmico, aumentando el cizallamiento (corte vertical y horizontal del viento). Esto favorece remolinos y vórtices con gran capacidad para sacudir aeronaves.
- La tropósfera superior se calienta de forma desigual: en algunos niveles los aumentos en las zonas tropicales superan a los de latitudes altas, intensificando la diferencia térmica que alimenta la corriente en chorro.
- Meandros más pronunciados en la corriente generan zonas locales de alta velocidad y vórtices en sus flancos; al atravesarlas, las aeronaves experimentan variaciones súbitas de viento y densidad del aire que se sienten en cabina.
Factores orográficos:
– El terreno montañoso (Rocosas, Alpes, Andes) produce perturbaciones que se combinan con la corriente en chorro y aumentan la inestabilidad a la altitud de crucero en ciertos corredores.
Respuesta de la industria y de los reguladores
La comunidad aérea actúa en dos frentes: adaptación operativa y mejora tecnológica.
Adaptación operativa:
– Uso más estricto del cinturón de seguridad.
– Suspensión anticipada del servicio de cabina ante previsiones de inestabilidad.
– Cambios de altitud y rutas para evitar “puntos calientes” de turbulencia.
– Mayor formación para tripulantes y pilotos sobre protocolos frente a CAT.
Estas medidas reducen lesiones y mejoran la gestión del confort, pero aumentan costes operativos (mayor consumo de combustible, retrasos, desvíos).
Mejora tecnológica:
– Predicción y monitorización: modelos numéricos de alta resolución combinados con datos satelitales, ensambles climáticos y observaciones en tiempo real.
– Sensores a bordo: LIDAR atmosférico y sistemas que alertan con varios minutos de antelación sobre variaciones de viento.
– Estas tecnologías están en fase de prueba o despliegue inicial y requieren inversión y certificación.
Acciones regulatorias:
– La Federal Aviation Administration (FAA) de EE. UU. 🇺🇸 ha reforzado sus guías sobre seguridad en casos de turbulencia y mantiene programas de investigación para mejorar el reporte de incidentes y la formación de la tripulación.
– Para información oficial y recomendaciones sobre seguridad ante turbulencia, la FAA mantiene recursos públicos: FAA – Turbulence Safety.
Impacto en pasajeros, aerolíneas y política pública
Para pasajeros:
– Mayor riesgo de lesiones si no se usa el cinturón. Gran parte de las 207 lesiones entre 2009 y 2024 ocurrieron cuando el pasajero no llevaba abrochado el cinturón.
– Aerolíneas han reforzado mensajes de seguridad y mantienen el cinturón abrochado con mayor frecuencia.
Para aerolíneas:
– Cambios de altitud y desvíos implican mayor consumo de combustible y tiempo de vuelo adicional.
– Operadores y aseguradoras empiezan a calcular el impacto económico de una tendencia que aumenta el riesgo y los costes operativos.
En política pública:
– El sector aéreo contribuye aproximadamente con 3.5% de la alteración climática atribuible a actividades humanas.
– La industria debe adaptarse y, a la vez, reducir sus propias emisiones para evitar un empeoramiento del problema.
– Asociaciones como la IATA reconocen el reto y proponen medidas de mitigación, aunque el avance hacia combustibles limpios ha sido lento.
Voces expertas y análisis
- Paul Williams y Mohamed Foudad (University of Reading) han sido citados en estudios que vinculan la corriente en chorro con el aumento de CAT.
- Ignacio Gallego-Marcos (fundador de Turbli) aporta datos que cuantifican la severidad de rutas globales usando el índice EDR (eddy dissipation rate).
- VisaVerge.com señala que el aumento de incidentes ya impacta en la planificación de rutas y en primas de seguros para operadores de larga distancia.
Conclusión de los expertos: las soluciones requieren inversión pública y privada, actualización regulatoria y políticas climáticas que reduzcan emisiones. También es crucial mejorar la recopilación de datos operativos e incidentes para construir series históricas robustas.
Desafíos técnicos y limitaciones
- La detección remota de CAT sigue siendo compleja: los radares tradicionales detectan precipitación pero no siempre las variaciones de densidad y viento que causan CAT.
- LIDAR muestra promesas al detectar cambios en densidad del aire y partículas, pero su alcance y capacidad para cubrir grandes volúmenes son limitados.
- Integrar nuevos sensores en la flota global implica costos de certificación y tiempo antes de que la solución sea universal.
- Los modelos climáticos ofrecen proyecciones regionales, pero la estructura de la corriente en chorro puede ser muy localizada y de corta duración, lo que dificulta predicciones punto a punto para un vuelo determinado.
Consecuencias para viajes internacionales y reguladores de fronteras
- Un aumento sostenido de turbulencia puede:
- Interrumpir convenios de horarios.
- Elevar costes de pasajes por mayor consumo de combustible.
- Provocar más cancelaciones o retrasos en rutas intercontinentales.
- Para autoridades migratorias y aeroportuarias:
- Variaciones frecuentes en llegadas afectarán la programación de servicios fronterizos y la planificación de personal.
- Es necesario coordinar con aerolíneas y control del tráfico aéreo para mitigar impactos sin comprometer seguridad.
Perspectiva histórica y proyección futura
- El incremento de turbulencia se ha acelerado desde finales del siglo XX y coincide con el aumento de temperaturas globales.
- Proyecciones a medio siglo, en escenarios con emisiones altas, prevén duplicación o triplicación de eventos severos en rutas transoceánicas.
- En escenarios con reducción de emisiones, el crecimiento de la turbulencia sería menor.
Implicaciones prácticas:
– La aviación deberá adaptar infraestructuras, diseño de aeronaves y prácticas operativas.
– Fabricantes diseñan aviones con mayor tolerancia a cargas turbulentas, pero la adaptación completa requiere cambios en certificaciones, inspecciones y mantenimiento.
Qué pueden hacer los viajeros ahora
- Mantener el cinturón de seguridad abrochado siempre que sea posible, incluso con el letrero apagado.
- Prestar atención a las instrucciones de la tripulación y seguir procedimientos durante el embarque y a bordo.
- Evitar desplazarse por la cabina cuando el comandante advierta sobre zonas de inestabilidad.
- Considerar la contratación de seguros de viaje que cubran contingencias relacionadas con retrasos o desvíos.
Recomendaciones para autoridades y sector privado
- Aumentar la inversión en investigación aplicada para mejorar modelos de pronóstico de CAT.
- Acelerar programas piloto para la adopción de sensores LIDAR y otros sistemas de detección temprana en flotas comerciales.
- Fortalecer la colaboración internacional entre centros meteorológicos, operadores y reguladores para compartir datos y buenas prácticas.
- Integrar en la agenda climática del sector aéreo medidas ambiciosas para reducir emisiones.
Fuentes y recursos oficiales
- Para información y recomendaciones sobre seguridad ante turbulencia, guías y reportes oficiales, consulte la página de la FAA: FAA – Turbulence Safety.
- La University of Reading publica investigaciones sobre clima y turbulencia en su portal de meteorología.
- Plataformas como Turbli ofrecen datos de EDR y mapas de riesgo.
- Informes conjuntos de IATA y cuerpos académicos contienen análisis sectoriales y proyecciones.
- Según VisaVerge.com, la tendencia al alza de la turbulencia ya influye en la política de rutas y en expectativas de seguridad.
La evidencia científica de 2025 deja claro que la turbulencia en aire claro está aumentando en frecuencia y severidad, impulsada por cambios en la corriente en chorro y por los efectos del cambio climático en la estructura térmica de la atmósfera a la altitud de crucero.
La respuesta requerida combina adaptación operativa, inversión tecnológica y acciones climáticas más profundas. Para los pasajeros, la lección práctica es simple: el cinturón de seguridad salva vidas. Para autoridades y aerolíneas, el desafío es coordinar medidas que mantengan la seguridad, controlen costos y reduzcan las emisiones que alimentan el problema. La discusión continuará en foros científicos y regulatorios a medida que nuevas observaciones y tecnologías permitan una gestión más precisa de estos riesgos emergentes.
Aprende Hoy
turbulencia en aire claro (CAT) → Turbulencia repentina e invisible que ocurre en cielos despejados, generalmente cerca de la corriente en chorro.
corriente en chorro → Corrientes de viento rápidas en la alta atmósfera que influyen en rutas de largo recorrido y en la formación de CAT.
cizallamiento (wind shear) → Cambio rápido en velocidad o dirección del viento que puede causar movimientos bruscos de la aeronave.
índice EDR (eddy dissipation rate) → Métrica estándar que cuantifica la intensidad de la turbulencia usada por investigadores y plataformas como Turbli.
LIDAR → Tecnología láser que puede detectar cambios en la densidad del aire y variaciones de viento delante de la aeronave.
corredores transatlánticos/transpacíficos → Rutas aéreas largas sobre el Atlántico o Pacífico con gran volumen de pasajeros internacionales.
modelos climáticos regionales → Simulaciones que proyectan cómo cambiarán parámetros atmosféricos, incluida la turbulencia, bajo distintos escenarios de calentamiento.
Este Artículo en Resumen
Investigaciones de 2025 muestran que la turbulencia en aire claro crece en rutas del hemisferio norte por cambios en la corriente en chorro vinculados al calentamiento. Aerolíneas ajustan operaciones; los pasajeros deben abrocharse el cinturón y prever más tiempo de conexión.
— Por VisaVerge.com