Puntos Clave
• 123,256 personas dejaron Nueva Zelanda en el año terminado en marzo 2025, un récord histórico de salidas a largo plazo.
• La inmigración neta cayó a 26,400, más del 74% menos que el año anterior debido a menos llegadas y más salidas.
• La presión económica y las dificultades para obtener residencia empujan a ciudadanos e inmigrantes a buscar oportunidades en el extranjero.
Nueva Zelanda se encuentra en un momento clave de su historia migratoria. Por primera vez, el país enfrenta un éxodo récord de personas que deciden buscar mejores oportunidades lejos de sus fronteras. Al mismo tiempo, la inmigración neta, que mide la diferencia entre las personas que llegan y las que salen, ha caído de forma notable, lo que pone sobre la mesa preguntas importantes sobre el futuro de la nación.
La salida de tantos ciudadanos y residentes de Nueva Zelanda no es solo una estadística fría: es una tendencia que podría cambiar la economía, la sociedad y la relación del país con el resto del mundo. A continuación, te contamos en detalle todo lo que está ocurriendo, con datos claros, contexto y una explicación sencilla de los impactos para todos los que viven o desean vivir en Nueva Zelanda.

Éxodo récord en Nueva Zelanda: ¿qué muestran los números?
Durante el año que terminó en marzo de 2025, 123,256 personas se fueron de Nueva Zelanda para vivir en el extranjero. Se trata del número más alto de salidas a largo plazo jamás visto en la historia del país. De estas personas, aproximadamente 70,000 eran ciudadanos neozelandeses, y casi el 60% de ellos eligió Australia como su nuevo hogar.
Este éxodo récord no solo es sorprendente por la cantidad de personas que se fueron, sino por el fuerte impacto en la inmigración neta de Nueva Zelanda. En el mismo periodo, la ganancia neta migratoria bajó de manera drástica: cayó a solo 26,400 personas, cuando el año anterior había alcanzado los 100,400. Esto significa que la inmigración neta de Nueva Zelanda cayó más del 74% en solo un año.
Además, el país tuvo una pérdida neta de ciudadanos de casi 44,900 individuos, según cifras oficiales citadas por VisaVerge.com. Estas cifras muestran un cambio abrupto en la dinámica de la población: hay muchos más que se van que los que entran, y quienes deciden salir suelen ser personas jóvenes o en edad de trabajar.
Razones del éxodo: ¿por qué tantos deciden irse?
Para entender este fenómeno, es clave conocer los motivos que llevan a miles de personas a dejar Nueva Zelanda cada año. Diferentes factores se combinan para dar forma a este éxodo récord, y varios de ellos están relacionados con problemas económicos y oportunidades en el extranjero.
Presiones económicas en casa
Muchos de los que se van de Nueva Zelanda citan el alto costo de la vida como la razón principal. Los precios de la comida y la vivienda han crecido más rápido que los salarios. Comprar o alquilar una casa es cada vez más difícil, y el salario promedio no alcanza para cubrir los gastos básicos como antes. Además, la inflación sigue afectando a las familias, lo que genera malestar y preocupación por el futuro.
Alternativas atractivas en el extranjero
Para muchos neozelandeses, Australia es la respuesta inmediata a sus problemas. Los salarios son, en promedio, más altos, y las condiciones de trabajo suelen ser mejores. Empresas australianas buscan activamente empleados en Nueva Zelanda para llenar vacantes, ya que ambos países enfrentan falta de mano de obra en algunos sectores. Esta competencia entre mercados laborales ayuda a explicar por qué casi el 60% de los que se van eligen a Australia como nuevo destino.
También se van más inmigrantes
No solo los nacidos en Nueva Zelanda toman la decisión de marcharse. Cada vez más inmigrantes que habían llegado al país en busca de una vida mejor también deciden marcharse. Entre los motivos, mencionan que los sueldos se mantienen sin grandes cambios, especialmente si se comparan con los que pueden conseguir en países como Australia o Canadá. Además, señalan dificultades con los trámites de visas y los largos tiempos de espera para obtener la residencia permanente. Esa inseguridad sobre el futuro hace que la opción de irse sea aún más tentadora para ellos.
Impacto: ¿qué significa para el crecimiento y la sociedad?
La caída en la inmigración neta no es algo menor. Hay dos tendencias que empujan esta disminución: por un lado, menos gente decide mudarse a Nueva Zelanda; por otro, nunca antes tantos se habían ido al extranjero.
- Menos llegadas: El número de personas que llegan para establecerse por largo plazo bajó de 207,000 el año pasado a aproximadamente 149,600 este año.
- Más salidas: Las partidas a largo plazo subieron de 106,700 el año pasado a más de 123,200 este año, el récord más alto de la historia del país.
Aunque el saldo neto de migrantes que no son ciudadanos de Nueva Zelanda sigue siendo positivo (unas 71,200 personas), esta cifra está cayendo y se acerca mucho a los niveles previos a la pandemia. Es importante destacar que casi todos los principales grupos de migrantes, como los ciudadanos de India y Filipinas, han disminuido sus llegadas y aumentado sus salidas.
Toda esta situación afecta directamente al crecimiento de la población de Nueva Zelanda. Si hay menos inmigración neta, el ritmo de aumento del número de habitantes se frena. Esto ya se está viendo en los datos oficiales y llama la atención de quienes estudian los cambios demográficos en el país.
Temores de una “fuga de cerebros”: ¿qué puede pasar si siguen yéndose los más preparados?
Uno de los mayores temores que surgen de este éxodo récord es la llamada “fuga de cerebros”. Este término se usa cuando un país pierde a sus trabajadores más preparados, aquellos con habilidades y estudios técnicos o universitarios. Cuando estas personas se van, puede haber problemas en sectores clave como la salud, la tecnología, la educación o la construcción.
Economistas y líderes empresariales avisan que perder talento joven y formado puede atrasar la recuperación económica, sobre todo después de los años difíciles causados por la pandemia. Si no llegan nuevas personas para cubrir esos puestos y los que se van no encuentran motivos para regresar, muchos proyectos e inversiones podrían verse frenados.
Esto también puede producir un efecto dominó: si menos población llega, hay menos demanda de viviendas, lo que cambia los precios y las inversiones en el sector inmobiliario, pero también puede significar menos innovación y crecimiento en el país. Y si siguen yéndose más de los que llegan, la población podría empezar a disminuir con el tiempo, algo que impacta en todos: desde las escuelas hasta el sistema de salud.
Datos claves: comparación año a año
Para dar contexto sobre cómo ha cambiado la situación en los últimos dos años, aquí tienes una tabla con los datos más importantes sobre la inmigración neta y el movimiento de personas en Nueva Zelanda, usando cifras oficiales de Stats NZ:
Métrica | Año terminado en Mar ‘24 | Año terminado en Mar ‘25 |
---|---|---|
Ganancia neta migratoria | ~100,400 | ~26,400 |
Llegadas totales | ~207,100 | ~149,600 |
Salidas totales | ~106,700 | ~123,300 |
Pérdida neta de ciudadanos | -45,000 | -44,900 |
Como muestra la tabla, en un solo año la inmigración neta bajó de más de 100,000 a apenas 26,400 personas. Las salidas crecieron al nivel más alto visto hasta ahora, mientras que las llegadas cayeron en casi 60,000 personas.
¿Qué dicen las autoridades y los expertos?
El cambio en los datos migratorios ha sido tan fuerte que las voces oficiales no tardaron en dar su opinión. Sarah Drake, portavoz de Stats NZ, destacó: “La caída en la inmigración neta… se debió principalmente a menos llegadas de migrantes, aunque las salidas también subieron a un récord provisional anual.”
Por su parte, varios economistas y responsables de empleos en Nueva Zelanda sienten temor de que esta tendencia siga, ya que podría complicar aún más la economía y la prestación de servicios básicos. El futuro dependerá mucho de si las autoridades logran revertir el éxodo récord y hacer que Nueva Zelanda vuelva a ser un destino atractivo tanto para los nacidos allá como para quienes llegan de otros países.
Otras voces y perspectivas
Hay quienes también ven una posible oportunidad. Con menos personas llegando, podría haber menos competencia por recursos y viviendas. Pero la mayoría de los expertos coincide en que para un país pequeño como Nueva Zelanda, la caída en la inmigración neta y la salida masiva de ciudadanos pueden llevar a una pérdida de dinamismo y de posibilidades para el desarrollo.
Estos cambios pueden ser una señal para revisar políticas migratorias, planes económicos y hasta el modelo de sociedad que quiere construir el país. Si no se actúa pronto para retener talento e incentivar el regreso de quienes se han ido, la situación podría agravarse en los próximos años.
¿Para quiénes es más difícil la situación?
Los inmigrantes enfrentan obstáculos adicionales, como procesos largos y complicados para obtener la residencia. Muchos se desaniman ante la falta de claridad sobre su futuro, y deciden mudarse a otros países donde se sienten más valorados y donde el proceso es más fácil o rápido.
Por otro lado, las familias neozelandesas que pierden a sus miembros por el éxodo sienten un cambio profundo en sus vidas diarias. Hay más preocupación por el envejecimiento de la población, por la falta de mano de obra para empleos esenciales, y hasta por el cierre de escuelas o servicios en algunas zonas debido a la disminución de habitantes.
Datos y recursos oficiales
Esta situación es seguida de cerca por organismos del gobierno y analistas. Para conocer más detalles y cifras actuales, puedes consultar la página oficial de Stats NZ sobre migración internacional, que actualiza periódicamente los datos.
Análisis de VisaVerge.com señala que tanto la inmigración neta como el éxodo récord no solo afectan a quienes deciden irse o quedarse, sino que repercuten en toda la sociedad neozelandesa. El país se enfrenta al reto de mantener su atractivo y competitividad en un mundo donde moverse de un país a otro es más fácil que nunca para quienes buscan mejores oportunidades.
¿Qué podemos esperar ahora?
El futuro de la inmigración neta de Nueva Zelanda depende de muchas decisiones, tanto de las personas como de los gobiernos. Si la economía sigue débil y los sueldos no suben lo suficiente, es probable que más neozelandeses e inmigrantes busquen destinos como Australia o Canadá. Por el contrario, si el país consigue ofrecer mejores condiciones, acelerar los trámites y aumentar la confianza en el sistema, podría empezar a revertirse la tendencia.
Las autoridades tendrán que encontrar el equilibrio entre mantener abiertas las puertas a nuevos talentos y asegurar que quienes ya están en el país se sientan a gusto, con oportunidades reales de progreso. Igualmente, se deberá prestar atención a la integración social y al bienestar de las familias que optan por quedarse o que han perdido a sus seres queridos por el éxodo.
Resumiendo
Nueva Zelanda enfrenta el reto de un éxodo récord, con más ciudadanos y residentes dejando el país que nunca antes. La inmigración neta ha disminuido drásticamente, reflejando tanto la caída en llegadas como el aumento histórico en salidas. Las causas principales pasan por problemas económicos, mejores oportunidades en otros países, especialmente Australia, y obstáculos para inmigrantes que buscan establecerse de forma permanente.
El resultado es una preocupación por el futuro crecimiento de la población, la economía y el sector laboral. El país deberá tomar medidas para afrontar la fuga de cerebros y asegurar que sea un lugar atractivo tanto para quienes quieren quedarse como para quienes buscan una nueva vida allá.
Si eres inmigrante, empleador o simplemente te interesa el futuro de Nueva Zelanda, este momento es clave para permanecer informado, participar en la conversación y buscar formas de adaptarse a un contexto mundial que cambia rápidamente. Mantente atento a fuentes oficiales y a portales como VisaVerge.com para tener siempre los datos más recientes sobre inmigración y cambios en las políticas migratorias.
Aprende Hoy
Éxodo récord → Salida masiva, nunca antes vista, de ciudadanos y residentes hacia otros países en un corto periodo.
Inmigración neta → Diferencia entre quienes llegan al país y quienes se van, calculada en un periodo determinado.
Fuga de cerebros → Pérdida significativa de trabajadores altamente calificados que emigran en busca de mejores oportunidades.
Residencia permanente → Permiso oficial que otorga derecho a vivir y trabajar indefinidamente en un país.
Stats NZ → Agencia oficial de Nueva Zelanda que recopila y publica estadísticas, incluyendo datos migratorios.
Este Artículo en Resumen
Nueva Zelanda enfrenta un éxodo récord: más de 123,000 personas se marchan, la mayoría hacia Australia, por falta de oportunidades y alto costo de vida. La inmigración neta cae más del 74%. Esto pone en riesgo el crecimiento poblacional, la economía y la capacidad de atraer o mantener talento calificado en el país.
— Por VisaVerge.com
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